lunes, 24 de octubre de 2016

La gran maquinaria

Oda triunfal
¡Más, ah, otra vez la rabia mecánica, constante!
otra vez la presión de movimiento de los autobuses.
y otra vez la furia de estar yendo al mismo tiempo dentro de
todos los trenes
de todas partes del mundo,
de estar diciendo adiós a bordo de todos los barcos,
que a estas horas levan anclas o se alejan de los muelles.
¡Ho hierro, oh acero, oh aluminio, oh planchas de hierro ondulado!
¡ho muelles, oh puertos, oh trenes, oh grúas, oh remolcadores!


¡eh-la grandes desastres de trenes!
¡eh -la el derrumbe de las galerías de las minas!
¡eh la naufragios deliciosos de los grandes trasatlánticos!
¡eh la ho revoluciones aquí, allá y acullá,
¡cambios de constituciones, guerras, tratados, invasiones,
ruido, injusticias, violencias,  y tal vez pronto el final,
la gran invasión de los bárbaros amarillos por [...],
y otro Sol en el nuevo Horizonte!


¿qué importa todo esto, mas qué importa todo esto
al fúlgido y encarnado ruido contemporáneo,
al ruido cruel y delicioso de la civilización actual?
todo esto calla todo,  salvo el momento,
el momento de tronco desnudo y caliente como un horno,
el momento estridentemente ruidoso y mecánico,
el momento dinámico pasaje de todas las bacantes,
del hierro y del bronce y de la borrachera de los metales.


eh a trenes, eh a  puentes, eh a hoteles a la hora de la cena,
Eh a aparejos de todas las especies, férreos, brutales,  mínimos,
instrumentos de precisión, trituradoras,  cavadoras,
Ingenieros, brocas, máquinas rotativas!


¡Eh a  la electricidad, nerviosos enfermos de la materia!
¡eh a la telegrafía sin hilos, simpatía metálica del inconsciente!
¡eh a  túneles, canales, [...]
¡eh a  todo el pasado dentro del presente!
¡eh a  todo el futuro ya dentro de nosotros!
¡frutos  de hierro y herramientas del árbol-fábrica cosmopolita!
no sé que existo hacia adentro. Giro, doy vueltas, me ingenio.
me enganchan en todos los trenes.


Me izan en todos los muelles.
Giro en las hélices de todos los barcos.
¡soy el calor mecánico y la electricidad!
¡He a!  y los rieles y las casas de máquinas [...]
¡eh a y hurra por mí todo, y todo máquinas, que trabajan, eh a¡


Trepar con todo por encima de todo¡ ¡hup-pla!

¡Ah no ser yo toda la gente y toda la parte!

F. Pessoa